CUANDO EL RECHAZO INTENTA APODERARSE DE NOSOTROS

A muchos de nosotros nos han roto el corazón en algún momento de nuestra vida. Muchos de nosotros nos hemos sentido rechazados y descartados por alguien. Esto es muy doloroso y nadie disfruta el sentimiento de “no ser escogido”. ¿Cómo lidiamos con ese rechazo? ¿De qué manera no creemos la mentira de que somos “menos que” o “no tan bueno como” esa otra persona que ha sido elegida? Es tan fácil compararnos con otros y comenzar a estar de acuerdo con las mentiras que esperan a las puertas de nuestra mente.

Yo conozco este dolor más de lo que me gustaría admitir. Enfrenté uno de los mayores rechazos de mi vida cuando mi esposo eligió entregarle su corazón a alguien más. Nunca había experimentado ese grado de dolor ni esa cantidad de mentiras sobre mi autoestima. Fácilmente, yo podría haber asumido esa identidad de "rechazada" y haber dejado que me consuma desde adentro hacia afuera. Podría haber usado la insignia de víctima y haber mirado la vida a través de mis lentes de dolor por muchos años más. Pero sabía que yo no estaba diseñada para vivir de esa manera.

Aunque he trabajado de manera diligente en la sanidad y el perdón durante los últimos cinco años, y aunque también me he vuelto a casar con un hombre amable y maravilloso, el dolor y la inseguridad pueden todavía volver a surgir y tratar de filtrarse. Hace poco, vi una imagen de mi ex con su nueva esposa. Facebook es grandioso en eso, en mostrarte las fotos que normalmente no buscarías. Yo me sorprendí cuando el dolor se apoderó de mí y las lágrimas comenzaron a caer por mi rostro. Los veo juntos a menudo, así que mi reacción emocional me tomó desprevenida. Sin embargo, lo que he aprendido en este punto es a no reprimir. Aunque mi mente me este gritando “¿Por qué estás llorando? ¡Eres feliz, has sanado y has seguido adelante! Ya has lidiado con esto. Estás siendo ridícula”, he aprendido a no avergonzarme ni castigarme a mí misma por afligirme cuando el dolor llega de forma inesperada. Si estoy teniendo una respuesta emocional tan fuerte, esto significa muchas veces que una herida necesita todavía que la reconozcamos y la escuchemos. Por lo tanto, yo le doy permiso a mi corazón para sentir y conectarme con lo que está pasando.

Mientras miraba esta foto de sus rostros sonrientes y la manera en que se miraban a los ojos el uno del otro, preguntas dolorosas entraron en mi mente: “¿Es ella más linda que yo? ¿Es ella más divertida? ¿Lo hace ella más feliz? ¿Es ella mejor amante de lo que yo era?”. Yo estaba empezando a girar alrededor de más y más preguntas sobre mi autoestima, y decidí entonces detenerme a mí misma. He aprendido a combatir las mentiras que intentan adherirse al rechazo. Encontré una herramienta que he usado una y otra vez: reemplazar las mentiras con la verdad.

Lleva práctica, pero esto es lo que hago:

1. Yo dirijo mi corazón y mis oídos al Único que me conoce más que nadie: “Dios, tú ves todas las inseguridades y todas las preguntas que tengo. No quiero oír ninguna voz que no sea la tuya. ¿Qué dices TÚ de mí? ¿Cuáles son TUS respuestas a estas preguntas?”.

2. Luego, yo escucho. Escucho al Único que me creó y que me ama más que nadie en este planeta. Escucho su perfecta perspectiva y perspicacia. Siempre me asombro de la ternura y la inmediatez con la que Él responde con su verdad vivificadora. (Si estás teniendo problemas para escuchar su voz, recuerda que Él tiene solo pensamientos de bien para ti. Así que si lo que estás oyendo no es alentador y vivificante, puedes estar seguro de que eso no viene de Él. Incluso, quizás quieras sacar tu Biblia y comenzar a leer algunos versículos alentadores en los Salmos. De esta manera, tú puedes recordar cómo suena su voz y empezar a estar en sintonía).

3. Por último, yo repito en voz alta lo que Él dice de mí, para que mis oídos también escuchen la verdad. (Este es un paso vital que no nos queremos saltar. Hay poder en nuestras palabras, aun si no creemos por completo lo que estamos diciendo en ese momento. Es declarar la verdad sobre nuestro corazón y nuestra situación). Y lo más importante es que yo acepto lo que Él dice de mi. Yo elijo creer SU opinión en lugar de las mentiras.

Verás, no hay nada que el enemigo ame más que mantenerme en ese lugar de tristeza e inseguridad. Para darme una nueva identidad de rechazo y hacerme sentir siempre como la segunda mejor. Pero eso no es lo que he sido llamada a ser. No es así como elijo vivir.

Dios tiene planes muy buenos para nosotros. Sí, la vida está llena de rechazo y dolor. Pero si podemos practicar ir a la Fuente de la verdad y consultar cuál es su perspectiva de la situación, cuáles son sus pensamientos acerca de quiénes somos… entonces seremos capaces de superar las mentiras que quieren mantenernos por el suelo.

Si hay una herida de rechazo en tu vida, quizás sea una situación actual o una situación de años atrás… toma un tiempo para preguntarle a Dios lo que Él piensa. Dale la oportunidad de reemplazar cualquier mentira que hayas creído con su verdad. Te asombrarás por cómo su perspectiva puede sanar aun el dolor más profundo.